¿Son los documentalistas curadores de contenidos?

En esta cuarta entrega de la serie, se tratará la cuestión de si los documentalistas pueden ser considerados o no curadores de contenidos. Además, se mencionarán algunas habilidades muy apreciadas para llevar a cabo la curación de contenidos.

Una pregunta tan amplia como la que da título a este post no puede tener una respuesta única. Y es que que consideremos o no a los documentalistas como curadores de contenidos puede depender de factores como la opinión que nos merezca la profesión, las tareas que llevemos (o hayamos llevado a cabo) en nuestra vida profesional, nuestros intereses, la formación previa que hayamos recibido… y cómo no, lo que entendamos por “curación de contenidos”.

Dolors ReigEn cuanto a este último factor, vale la pena que recuperemos una definición de “curador de contenidos” que ha recibido cierto eco en la comunidad de la ByD. En un post del año 2010, la mediática Dolors Reig comenta lo que, según ella, es un content curator:

De forma más genérica podríamos decir que un Content Curator, un Intermediario crítico del conocimiento es alguien que busca, agrupa y comparte de forma contínua (recordemos la Real time web que vivimos) lo más relevante (separa el grano de la paja) en su ámbito de especialización.

Y añade:

A diferencia de otras profesiones (creador, por ejemplo), su objetivo fundamental es mantener la relevancia de la información que fluye libre o apoyada en herramientas concretas para la creación de entornos informacionales. Como valor competitivo, el de mantener, en última instancia, “a la última” a la empresa / organización que le forme o contrate, en cuanto al conocimiento que ahora es vital para su supervivencia.

Sandra Sanz Martos, en una nota en ThinkEpi de principios de este año, utilizando la definición de Reig, nos dice:

¿Quién puede negar que este perfil se adapta plenamente a las competencias de los documentalistas? Son estos perfiles los que debemos señalar como propios. Aquellos cuyas funciones son propias de los gestores de la información sin matices ni consideraciones extras. Es evidente que los curadores de contenidos y los social media analists son nuevas etiquetas para denominar a los documentalistas en los entornos web 3.0. Y además, son etiquetas que pueden recaer sobre un mismo profesional con el consecuente ahorro para la empresa.

Recientemente, Sanz Martos ha ampliado esta idea en un post cuyo título es significativo: ¿Por qué lo llaman ‘content curator’ cuando quieren decir documentalista?. Sanz nos recuerda que:

No cabe duda de que las funciones descritas por Dolors Reig encajan a la perfección con las competencias de los documentalistas o gestores de información. […] La diferencia —pienso— estriba en que estos otros roles pueden despertar dudas de si se adecuan o no al rol del documentalista, o incluso de si pueden ser cubiertos por otros profesionales como informáticos, ingenieros o economistas. Sin embargo, en el caso del content curator (o curador de contenidos) las funciones son tan propias de los documentalistas que la amenaza del intrusismo debería desvanecerse.

Si utilizamos la definición de Reig, es obvio que Sanz tiene razón: se asocia la figura del curador de contenidos a la búsqueda activa de información que sea valiosa para la organización, ligando así la curación de contenidos a la gestión de la información puertas adentro de la organización.

Recuperemos el post de Rohit Bhargava que ayudó a popularizar el término “content curator”. Aunque la definición de lo que es un content curator es muy cercana a la que utiliza Roig, lo cierto es que del post de Bhargava podemos extraer unas ideas adicionales que nos ayudan a situar mejor qué es un content curator. Así, según Bhargava, el curador de contenidos:

  • Dota de sentido al contenido que otros crean.
  • Publica colecciones de alto valor.
  • Añade a las organizaciones un punto de vista propio.
  • Fomenta un diálogo organización – consumidor basado en el contenido.

Como podemos ver, la diferencia con respecto a la idea de Roig de lo que es un content curator (la ratificada por Sanz) es que los content curators están más relacionados con la comunicación y el marketing 2.0 que con la gestión de la información y la inteligencia competitiva.

Esto no quiere decir que la curación de contenidos no pueda utilizarse para la inteligencia competitiva. Lo que sí implica es que la idea más difundida de lo que es un content curator acerca a estas figuras a unas maneras de tratar con la información que no suelen ser las propias de un documentalista. En mi opinión, esto implica tres cambios de énfasis en las tareas de un documentalista:

  • En primer lugar, el cambio de la relevancia a la pertinencia. Aunque solemos utilizar la palabra “relevancia” de una manera indiscriminada, lo cierto es que un contenido relevante es aquel cuyo tema cuadra con una necesidad de información expresa, traducida a una expresión de búsqueda (en la web, o en una base de datos). Pero sabemos que un contenido relevante puede no ser juzgado como útil por un usuario, por diferentes motivos: ese juicio sobre la utilidad es lo que llamamos “pertinencia”. Pues bien: la curación de contenidos busca precisamente la pertinencia de los contenidos, y no sólo su relevancia. Esa búsqueda de pertinencia se refleja en juicios de valor sobre la valía de un contenido concreto, lo que implica un juicio prescriptivo: “en mi opinión, esto es lo que debes saber”. Este tipo de juicios no suelen considerarse como tareas propias de un bibliotecario – documentalista: la pertinencia es problema de los usuarios, se nos suele decir.
  • En segundo lugar, muy en relación con el punto anterior, el cambio de los metadatos al contenido en contexto. Si una de las funciones de los curadores de contenidos es dotar de sentido a los contenidos que otros crean, es necesario ir más allá de la recuperación de la información y acercarse a los juicios sobre la pertinencia de un contenido según el contexto en que se encuentren los usuarios. Es por esto que la fase del sense making es tan importante: la elección de contenidos, su tratamiento intelectual y su presentación vendrán condicionados por el contexto en que tiene lugar la comunicación.
  • En tercer lugar, el cambio de la evaluación de la información al pensamiento crítico. Una de las maneras de entender qué es el pensamiento crítico es definirlo como una evaluación sistemática de la valía de un argumento. Aunque no todos los contenidos posibles están expresados en forma de argumentaciones, la idea es que si queremos escoger los mejores contenidos sobre un tema, hemos de saber qué hace que un contenido sea mejor que otro, y esto implica la capacidad de poder evaluar la calidad de un contenido de manera sistemática (lo que, de nuevo, nos acerca más a los juicios de pertinencia que a los de relevancia).

Dicho esto, por supuesto que el perfil de un curador de contenidos sigue estando en estrecha relación con el de un documentalista. Pero los tres cambios de énfasis que he mencionado implican añadir a las habilidades de búsqueda y gestión de información una serie de habilidades propias de la comunicación. Aunque es poco factible intentar realizar una lista exhaustiva de estas habilidades, el emprendedor Robin Good resumió en un post del año pasado una lista muy completa de ellas. Por mi parte, voy a resaltar aquellas habilidades de comunicación, así como aquellas implicadas en el proceso de dar sentido a los contenidos. Así, el curador de contenidos…

  • Optimiza los títulos para hacer el contenido atractivo para la audiencia.
  • Edita los títulos, las descripciones,… para adaptar el mensaje a la audiencia.
  • Da un formato al contenido, mediante tipografía, listas numeradas,…
  • Selecciona y añade imágenes / ilustraciones que complementen y refuercen el contenido.
  • Extrae pasajes del contenido original para favorecer su comprensión.
  • Ofrece su voz personal para contextualizar el contenido y explicar su importancia.
  • Organiza el canal y los metadatos del contenido.
  • Integra links extra para ofrecer referencias a conceptos específicos.

8 pensamientos en “¿Son los documentalistas curadores de contenidos?

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  3. @Víctor: Qué más puedo decirte, además de muchas gracias… ;)

    @Adrián: Muchas gracias Adrián. Tienes razón: los que os dedicáis a tareas como las que lleváis a cabo en Dokumentalistas sois un ejemplo perfecto de la puesta en práctica de esas habilidades. En la última entrega intentaré tratar la cuestión de qué sentido tiene diferenciar esos perfiles profesionales. De momento, te adelanto que podemos argumentar la necesidad de apostar por la figura autónoma del curador de contenidos si la enmarcamos en el ámbito más ámplio de la estrategia del contenido web, que es el control total de todos los procesos relacionados con el contenido de un sitio web. En ese sentido, la curación de contenidos puede ser la pieza final de todo ese proceso de planificación, y un curador de contenidos no tiene por qué ejercer funciones de gestor de comunidades. De todas maneras, ni que decir tiene que al final las competencias de los perfiles se mezclan, y todos acabamos haciendo un poco de todo. Saludos también para ti.

    @Jose Manuel: Muchas gracias, me alegra que lo hayas encontrado interesante. Tienes toda la razón al sugerir que la curación también podría ser utilizada con fines de vigilancia tecnológica. En el post sobre el ciclo de trabajo del curador de contenidos, mencionaba que una de las fases previas al ciclo en sí debería ser el análisis competitivo para observar qué hacen y cómo lo hacen nuestros competidores. Así que aunque el ciclo completo de curación se suele identificar con ese “hacia afuera” de la organización, sin duda que puede ser una actividad con un indudable valor puertas adentro de la organización. Por último, estoy de acuerdo contigo en la necesidad de que nuestros centros de estudio tengan en cuenta estos nuevos escenario, aunque yo añadiría “de una manera equilibrada”, esto es, siendo conscientes de cuál es la situación real de esos nuevos escenarios para no caer en la venta de humo. Muchas gracias de nuevo, y un saludo.

    @Mª Ángeles: Muchas gracias Mª Ángeles. Tienes razón, la diferencia que defiendo puede ser considerada como “muy sutil”. No obstante, creo que tú misma me das la clave para seguir defendiéndola. Me explico. No es mi intención dar por hecho que un documentalista no sabrá dotar de relevancia a los contenidos, o poner en práctica un pensamiento crítico. Lo que sí que creo es que ese “de algún modo” que comentas es la clave. Y es que, como muy bien dices, las competencias profesionales no vienen por defecto con los títulos universitarios. Como te dice Adrián más arriba, son competencias que hay que poner en práctica, y hay que hacerlo de una manera sistemática, y en ese sentido puede (y digo puede) que el “de algún modo” sea insuficiente. Es por eso por lo que utilizo la expresión “cambios de énfasis”: puede que pongamos en práctica en nuestro día a día esas habilidades “de algún modo” u otro, pero no estaría de más potenciarlas. Otro apunte muy relacionado: me gusta que saques el tema de la asignatura “Análisis de contenido”. Yo también la cursé en su día, y recuerdo haber mantenido conversaciones con profesores que me decían que este tipo de asignaturas deberían eliminarse, porque “ya nadie indiza” o “ya nadie cataloga”. Es una pena, porque precisamente asignaturas como ésa son las que podrían proporcionar la puerta de entrada a un tratamiento de la información que tienda a la comunicación y no sólo a la gestión. En resumen: no quiero decir que por ser documentalistas estemos incapacitados para poner en práctica esas competencias, pero nos falta práctica (estoy generalizando, claro). Te agradezco mucho que valores mi trabajo, así que gracias a ti y un saludo.

  4. Por añadir un poco más a tu argumentación Mª Angeles, a mi a lo que me recuerda el listado final de habilidades de comunicación es a la labor de edición que todo gestor de contenidos realiza a la hora de publicar un post en un blog de nicho o portal web: recibimos las contribuciones de colaboradores, corregimos la ortografía, el estilo y la gramática, seleccionamos el aparato gráfico o lo completamos, redactamos la entradilla si el colaborador no lo ha realizado convenientemente, completamos las etiquetas u fijamos las categorías, escribimos el extracto y metadatos de indexación y seleccionamos la fecha que mejor conviene para la publicación. Creo que es difícil fijar a quién corresponde ser content curator hoy día porque fundamentalmente se trata de habilidades que se aprenden con la práctica y la base de conocimiento en la que nos apoyamos cambia a ritmos vertiginosos, a lo que se une el hecho de que hay que contar con el conomiento del tema específico del que se hace curación de contenidos y eso crea universos de informacvión independientes con sus propias particularidades, en los que la información evoluciona a su ritmo, y no son comparables, y tiene una serie de características que la hacen única.
    Creo que ser un profesional de la información y la comunicación en la actualidad en lo que se refiere al contexto de Internet tiene un alto componente de interés y de reciclaje profesional, unido por supuesto a una actividad práctica y continuada en el mundo 2.0, en el que todos somos nuevos, incluidos los documentalistas.

  5. Es un gran artículo! Felicidades!

    No obstante, y desde la más humilde de las opiniones, ya que llevo poco tiempo descubriendo este perfil de content curator, no puedo dejar de pensar que la sutil diferencia que defiendes entre un documentalista y un content curator es demasiado sutil. No evitar pensar (e igual peco de susceptibilidad) que das por hecho que un documentalista no sabrá dotar de relevancia, de sense making o de procesar un pensamiento crítico, cuando, aunque sea en un entorno cerrado de un centro de documentación, de algún modo aplica estos valores para poder dar un valor añadido al conocimiento e información que la organización necesita.

    Si un buen content curator tiene unas habilidades propias de la comunicación, me gustaría señalar que cursé la licenciatura en el Facultad de Comunicación de la UAB, y no creo que un recién licenciado en comunicación sí que tenga por defecto estas competencias, porque en mi opinión, estas competencias se adquieren con la práctica laboral y con la práctica particular en el mundo 2.0.

    Por último, y reitero mi inocencia en este campo, al leer el listado final de las habilidades de un content curator he pensado que se parecían mucho a las que estudiamos en la licenciatura en la asignatura llamada “Análisis del Contenido”, donde aprendíamos técnicas de extracción y valoración del contenido. Y te puedo asegurar que hace mucho tiempo que me licencié.

    Para finalizar, vuelvo a felicitarte por el post y por tu trabajo, que cada día valoro más!

    Gracias y un saludo.

  6. Excepcional artículo, me lo guardo para el futuro. No puedo estar más de acuerdo en las tres puntualizaciones que haces, que son precisamente los aspectos donde un documentalista debe incidir para lograr esa “transformación” en curator.

    Sobre todo en el aspecto crítico (Intermediario crítico del conocimiento), el content curator debe dominar su área de conocimiento, las mejores fuentes y expertos (autoridades) de donde obtener la información más pertinente, reestructurarla y ampliarla para darle valor añadido.

    A mí también se me hace difusa en ocasiones la línea que separa la “curación de contenidos” (qué feo suena) y la vigilancia tecnológica. Siempre se nos plantea la primera como una actividad “hacia afuera” de la empresa, muy relacionada con el marketing online y el social media. Pero, ¿no tiene también sentido que se aproveche esa información previamente filtrada (“curada”) y se redirija al flujo interno de la organización? Aquí se me ocurren muchas posibilidades, casi todas relacionadas con tecnologías de la web semántica (reutilización de datos).

    Es de cajón que un documentalista recién salido de la facultad no puede actuar como content curator sin antes haber adquirido ciertas competencias. No estaría de más que, en las universidades, se fuera preparando a los alumnos para otros escenarios alejados de los clásicos centros de documentación (donde probablemente tengan menos oportunidades laborales).

    Un saludo y enhorabuena por este gran post.

  7. Muy buen artículo Evelio. Sobre todo en la lista de habilidades de comunicación que señalas al final he visto reflejados muchos de los procesos que llevamos a acbo cada día para editar las publicaciones de DoKumentalistas. Lo que comentas en este artículo me hace preguntarme qué relación puede haber entre un Community Manager y un Content Curator o entre un profesional del SEO y un curador de contenidos por ejemplo. Saludos

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