sense making

Dando sentido a los contenidos

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En esta tercera entrega de la serie, veremos que el factor que diferencia a las diferentes maneras de llevar a cabo la curación de contenidos es el tratamiento intelectual de los mismos. Se comentará cuál es la base de ese tratamiento intelectual, y cómo la manera de ejercerlo permite posicionar a las organizaciones de diversas formas en la mente de los usuarios.

En la primera entrega de la serie, apuntaba una pregunta interesante: ¿qué sentido tiene hablar del curador de contenidos como un nuevo perfil profesional, si todos nos comportamos como curadores en el mundo 2.0? Entonces ya comentaba que Rohit Bhargava, el marketer que ha popularizado el término “content curator”, escribió en 2011 un post donde mostraba cinco modelos de curación de contenidos:

  • Aggregation: the act of curating the most relevant information about a particular topic into a single location.
  • Distillation: the act of curating information into a more simplistic format where only the most important or relevant ideas are shared.
  • Elevation: curation with a mission of identifying a larger trend or insight from smaller daily musings posted online.
  • Mashup: curated justapositions where merging existing content is used to create a new point of view.
  • Chronology: a form of curation that brings together historical information organized based on time to show an evolving understanding of a particular topic.

Los modelos podrían ser éstos, o podríamos pensar en otros, pero lo cierto es que aunque todos compartimos contenidos no lo hacemos de la misma manera, y no todas esas maneras tienen el mismo valor informativo. ¿Qué es, pues, lo que diferencia a las diferentes maneras de curar contenidos?

La segunda entrega dejó aparcada una de las fases del ciclo de trabajo de un curador de contenidos: la fase de dar sentido a los contenidos, o sense making. Voy a comentar de qué depende ese proceso de sense making, y veremos que es precisamente esta labor la que diferencia a los diferentes modelos de curación.

Como nos dice Wikipedia, el sense making es el proceso mediante el cual damos sentido a la experiencia. Y con ese proceso tienen que ver dos factores:

En primer lugar, el concepto de “contenido”. Aunque seamos pragmáticos y definamos el contenido como texto, audio, imagen,… lo cierto es que el contenido es el producto de una interacción entre un emisor y un receptor. Esa interacción tiene lugar gracias a fenómenos mentales complejos, de manera que un mismo contenido puede no ser valorado de la misma manera por dos personas diferentes: hablo de factores como el conocimiento previo del tema, los intereses o las expectativas, el estado emocional,…  Si esto le suena demasiado rebuscado al lector, pensemos en una experiencia cotidiana: vemos una película, o leemos un libro, y juzgamos esas obras como “geniales” o “muy buenas”, mientras que otras personas pueden tener una opinión bastante más negativa de esas mismas obras. Un mismo contenido, diferentes valoraciones.

En segundo lugar, el sense making tiene que ver con aquello que llamamos “contexto”. El contexto es el conjunto de circunstancias que ayudan  a la comprensión de un mensaje. ¿Cuáles son esas circunstancias? En 2011, el consultor Daniel Eizans publicó una serie de posts en su blog en el que trataba de demostrar cuáles son los factores contextuales a los que debería prestarse atención a la hora de proveer de contenido a una web. Según Eizans, esos factores o circunstancias serían:

  • Factores físicos, tales como los estímulos ambientales, las actividades que efectúan los usuarios cuando acceden al contenido, sus hábitos diarios,…
  • Factores emocionales, relacionados con cómo se sienten los usuarios cuando acceden al contenido (estresados, confiados, cansados,…)
  • Factores cognitivos, como las asunciones de los usuarios cuando acceden al contenido, el potencial de aprendizaje de los usuarios,…

Incrustados sobre esos factores contextuales se encuentran las necesidades de los usuarios, de las que derivan las tareas que éstos llevan a cabo para satisfacerlas. En el mundo del diseño web esta es una idea importante, porque determina la forma en que se presentan los contenidos.

En la curación de contenidos sucede algo parecido. La palabra “curator” está íntimamente relacionada con la museología, y en este ámbito la presentación de los contenidos, y el tratamiento de los textos que los acompañan es de máxima importancia. Y es que no sólo se pretende entretener al público, sino también informarle y formarle. Y, para ello, hay que ofrecer el suficiente contexto como para que la interacción entre el visitante y los contenidos cumplan los fines de la institución.

Si volvemos al mundo de la curación de contenidos web, podemos ver que es el sense making, el tratamiento intelectual de los contenidos basado en el contexto lo que diferencia a las diferentes maneras de llevar a cabo la curación de contenidos. Si pensamos en los modelos de Barghava, tenemos:

Ese tratamiento intelectual puede llevarse a cabo de diferentes maneras. Pueden ser unos párrafos que nos informen por qué hemos elegido ese contenido concreto, y qué vamos a encontrar, como hace el emprendedor Robin Good en este ejemplo en Scoop.it!:

También pueden ofrecerse unas líneas que enmarquen el contenido en una tendencia más amplia, y que muestren no sólo qué vamos a encontrar en ese contenido, sino por qué (en nuestra opinión) es importante. Mi ejemplo favorito de este tipo de tratamiento intelectual es la plataforma Big Think:

Tres ideas podemos extraer de lo dicho hasta aquí. En primer lugar, no es que un modelo de curación sea mejor que otro, sino que los diferentes modelos permiten a las organizaciones posicionarse de diferentes maneras en la mente de los usuarios. Y todo, de nuevo, dependiendo del tratamiento intelectual de la información: un tratamiento mínimo puede identificarnos como una fuente de información, mientras que un tratamiento complejo puede situarnos como una fuente no sólo de ideas, sino de nuevo conocimiento:

En segundo lugar, la existencia de un tratamiento intelectual de los contenidos implica que la curación no es una forma barata de obtener contenidos. En función de unos objetivos, y de cómo queramos posicionarnos, la curación puede ser un proceso costoso, que requiere una inversión de tiempo y esfuerzo intelectual.

En tercer lugar, el tratamiento intelectual requiere de unas habilidades específicas, tanto para determinar la importancia de los contenidos, como para comunicar esa importancia a los usuarios. De esas habilidades, y de su implicación para los bibliotecarios-documentalistas, hablaré en la próxima entrega.

Referencias

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8 thoughts on “Dando sentido a los contenidos

  1. Pingback: En serio, ¿qué es el “contenido”? | ConteniDo

  2. Lydia GRACIA (@GraciaLydia)

    El criterio es la condición sinequanone de la Curación de Contenidos. Ya Dolors Reig define al curador como al Intermediario Crítico del Conocimiento”. .. Del criterio de los editores dependerá la visibilidad del contenido del autor.
    En Scoop.it al criterio lo llamamos “insight” y de éste depende en gran medida que nos interesemos en el contenido original.Este artículo lo ilustra muy bien: http://sco.lt/75hsdV
    Saludos! :-) Lydia

     
  3. Pingback: Documentalista o content curator: las competencias que faltan » Doculinux

  4. Pilar Martinez

    O estoy muy afectada por las disculpas del rey o no doy con el segundo artículo de esta serie. Me ayudas a encontrarlo?

     
  5. Evelio Martinez (Documentalista) Evelio Martinez (Documentalista)

    Hola Txus:

    Pues muchas gracias, me alegra que los encuentres interesantes. En cuanto a tu pregunta:

    El año pasado se publicó en uno de los blogs de The Economist un artículo que trataba sobre esta cuestión (http://www.economist.com/blogs/babbage/2011/03/sxsw_blog_day_three?fsrc=scn/tw/te/bl/meetthecurators). El artículo mencionaba tres tendencias de futuro para el periodismo, según el ex-editor de la BBC Richard Sambrook:

    “• coverage of breaking news and live events,

    • deep specialist niche content with analysis and expertise,

    • the aggregation and verification of other sources of information.”

    En el post se nos dice:

    “Doing the third really well requires thorough expertise in a subject; indeed, it probably requires you to be or have been a reporter on that subject yourself.”

    Así que está claro que el criterio periodístico puede jugar un papel muy importante en la curación de contenidos, mediante esa “expertise” en el tema objeto de curación: y es que, aunque la desintermediación también es una realidad en el periodismo, sigue siendo cierto que no todos los ciudadanos podemos ser expertos en temas complejos, aquellos en los que la labor periodística sigue siendo de gran importancia.

    Muchas gracias de nuevo, y un saludo.

     
  6. Pingback: Content Curation: Dando sentido a los contenidos | Curaduria de contenidos - Content curation | Scoop.it

  7. Txus Cruz

    Hola Evelio,

    Ante todo felicitarte por la serie de artículos que estás publicado y la gran capacidad de “curación” que aplicas para hacerlos todavía más interesantes de lo que ya son. Me gustaría hacerte una pregunta. En todo este tema de la curación de contenidos… ¿crees que el criterio periodístico (esa cosa que no sé si se nace o se hace) juega algún papel en la curación de contenidos?

    Gracias,